27.12.08

Noche Oscura

Caminando por la huellas de un árbol caído llegue hasta una casa color rojo, rojo con blanco, blanco con rosa, rosa con aves, aves con serpientes.
Lloviznaba finito, tan finito que a penas se notaba. Pero esa finitud era tan profunda que en cuestiones de segundos, esas agujas de agua me empapaban hasta el ombligo.
Desparramando los pedazos de mi cuerpo ante una oscura habitación me postré vociferando, y ella apareció, fantasmal y con una molesta sonrisa en el rostro.

-¡tus besos! ¡Tus besos de alguna antigua noche los mandé a analizar a un laboratorio especializado en bromatología! ¡Toxica! ¡Toxica! ¡Me plagaste de enfermizas babas de tu amor!

- Te estás confundiendo con otra persona (respondió ella nerviosamente y luego apuró el paso hacia otra dirección para volver a desaparecer entre la oscuridad, así como tan bien sabía hacerlo)

- ¡Tóxica! ¡Monstruo venenoso! ¡ya sácame tu hechizo! ¡Ten piedad de mí! ¡Ten piedad! ¡No quiero quererte ni una milésima de segundo más! ¡Ni una sola!

Al instante nos encontrábamos ante las calles sepias de San Telmo, mojando nuestros zapatos. Yo; Sin poder mirar hacia la luna. Ella; rápido y preventivamente me atinó un rudo y firme paraguazo en la cabeza, y ante el golpe grité, deseando deshechizarme.
Sangré y al sangrar gemí y me volví a la rutina de perderme por los conventillos de San Telmo, sufriendo, sufriendo de nuevo en su noche oscura.

20.12.08

Caótica

Ella saboreaba incendiar el mar con su cuerpo amarillento
Acariciaba los campos de cardos para desangrar el recuerdo mas rancio y agrietado
La sangre brota cuando no se la espera
La espina no hiere si no se siente
El dolor es mas fuerte que lo que se quiere
Y lo que se quiere es mas efímero que una lluvia de verano

Ella parecía amar todo lo que destruía
Adoraba caminar con la muerte sobre sus pies
Bailar entre el caos mas ordenado
Con sus venas en la tierra
Con su mente esparcida cada día en una película de misterio
Misterio
Y un silencio agobiante
Su rostro
Y unos labios capaces de susurrar lo impronunciable

Yo parecía acercarme de golpe a aquello de lo que fingía querer escapar
Veía sus ojos sin necesidad de abrir los míos
Y caía al mar
Y ella
Caía en mí

Con su boca me hago trizas
Con sus venas me hago sangre
Y si no me vierto es su veneno
Es para que siga intoxicándome
De a poco
Un beso
Luego
Otro

18.12.08



"Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del vivir..."

Alejandra Pizarnik